4 de octubre de 2022

EL DRAMA DE SOLICITAR UN CRÉDITO CON LOS GOTA A GOTA

Por: Juan David Cetina Parra

Hace unos días me encontraba en un negocio de comidas rápidas, el cual es atendido por un señor desde hace años, es común que conversemos acerca de varios temas, y en uno de estos, me habló acerca del drama de solicitar un crédito con los gota a gota.

Debido a la pandemia por el Covid 19, este tendero solicitó un crédito con los gota a gota, debido a que su solicitud de crédito con una entidad bancaria fue negada con la justificación de que no ha tenido vida crediticia y su trabajo es informal. Este tendero no ha podido pagar las cuotas diarias que le han impuesto los gota a gota, porque sus ventas han disminuido debido a la crisis económica que enfrentan las familias en medio la emergencia sanitaria que el mundo atraviesa.

Al no hacer pago de estas cuotas, el tendero fue agredido por uno de los cobradores del prestamista, el cual le ocasionó una lesión en el tabique, por lo que, dicha agresión fue denunciada ante la Fiscalía General de la Nación. El agresor es un joven de 27 años, de escasos recursos, que tuvo que optar por ese trabajo al no tener oportunidades de un empleo formal.

La crisis ocasionada por el modelo económico neoliberal que, cada día beneficia más a una clase social y condena a millones de personas a la pobreza y a la miseria, sitúa en una guerra social a los pobres contra los pobres; en este caso, tanto el tendero como el cobrador son dos trabajadores informales y sin oportunidades que, tienen que recurrir al llamado “rebusque”.

En el 2017, la Dijín identificó a 18 cabecillas de esta economía ilegal, para ese entonces las autoridades pudieron establecer que dichas organizaciones manejan por lo menos $ 2.500 millones de pesos diarios. Los gota a gota tienen un esquema de cobro con personas que intimidan en motos de alto cilindraje, generalmente contratan muchachos jóvenes y acuerpados con el fin de amedrentar a los morosos; en muchos casos las intimidaciones se materializan en una agresión o un atentado contra la vida de la persona que ha adquirido el préstamo.

Los intereses de estos créditos pueden ser del 20% o más, ya que no existe una regulación de esos préstamos exprés. Realmente: ¿Quiénes son los que inyectan el músculo financiero a esta economía ilegal? ¿Hay dineros del narcotráfico o de la corrupción? No lo sabemos, pero sí quedan dudas sobre la procedencia de esos dineros y también queda claro que su modus operandi se basa en la intimidación.

La modalidad del gota a gota es muy utilizada por los colombianos porque los gobiernos de turno han sido incapaces de implementar políticas públicas tendientes a la creación de un “banco de pobres” con préstamos a bajos intereses; por el contrario, el accionar del gobierno ha estado encaminado a fortalecer la banca privada que para el año 2019 reportó ganancias por $11 billones de pesos.

Los gota a gota son una economía ilegal, por tanto, urge que se den soluciones estructurales a este problema de seguridad pública ¿Hasta cuándo van a seguir saliendo las noticias de personas asesinadas o amenazadas por estos cobradores?

La solución está en generar oportunidades de educación y empleo, también en consolidar un acceso universal al préstamo con bajos intereses, el cual debe ser ampliamente regulado y garantizado por el Estado colombiano; Hoy más que nunca, debe ser un derecho fundamental tener la oportunidad de acceder a un crédito a bajos intereses.

Ñapa: Los 24 mil audios allegados al proceso que se adelanta en la Corte Suprema de Justicia contra Jesús Santrich, a los cuales tuvo acceso el diario el Espectador la semana pasada, pone en entredicho la labor de la Fiscalía y siembra un manto de duda sobre la idoneidad del material probatorio existente en el proceso contra Seuxis Pausias Hernández Solarte, además, reafirma la tesis según la cual todo fue un montaje judicial auspiciado por quienes detentan el poder en Colombia.