19 de octubre de 2021

QUIERO MORIRME

Fuente:https://www.menteamente.com/blog-salud-mental/2019/1/21/evitar-la-cronificacion-de-la-depresion

Por: Juan David Cetina Parra

Eran las 10 y 50 pm, cuando de repente apareció una mujer con tacones altos, pantalón blanco, y blusa amarilla, que desesperadamente gritaba: ¡Quiero morirme!. Al ver ese hecho tan preocupante me acerque  y la vi  en compañía  de un hombre quien dijo ser su esposo.

-¿Por qué se encuentra así?, le pregunté.

– Con una  mirada perdida y  profunda tristeza me abrazo fuertemente  y volvió a verbalizar: ¡Quiero morirme!.

La señora gritaba que la pandemia era muy difícil, que tenía miedo, que quería morirse. Logré tranquilizarla hablándole acerca de lo importante que es la vida, el disfrutar de los momentos más bonitos en familia y el poder realizar proyectos y metas. Fue un momento muy complicado, porque esta mujer se encontraba en una crisis de pánico, sin estar ubicada en tiempo y espacio. Finalmente, con el uso de la fuerza el esposo pudo caminar con ella hasta su casa.

Los seres humanos somos muy complejos, tenemos que cargar con traumas, frustraciones, proyectos no realizados etc… En Colombia lamentablemente no existe una política pública en salud mental que sea transversal, es decir, que se aplique en todos los entornos en donde el ser humano se desarrolla; no existe tampoco una línea de pánico para que las personas en crisis psiquiátricas puedan comunicarse con un psicólogo y con los profesionales de la salud. El sistema de salud de hecho, está diseñado y esquematizado para que entidades privadas se apoderen de los recursos públicos y no se responsabilicen de la prestación de los servicios de salud, entonces el problema es ético, político y de consciencia.  Es ético, porque indudablemente hay una cartera de corrupción de miles de miles de millones de pesos en la salud; es político, porque los partidos tradicionales que tienen las mayorías en el congreso legislan a favor de la privatización de la salud y el enriquecimiento de pocos, además el ejecutivo está al servicio de los oligopolios que se apoderan de dineros públicos mediante la violación del derecho fundamental a  la vida; es de conciencia, porque el pueblo en su gran  mayoría no ha entendido la importancia de reclamar  sus derechos, no vender el voto, y el ser críticos con los gobernantes.

Entonces, en lo ético es urgente que se materialice  una formación desde los diversos entornos acerca de la importancia de cuidar los recursos públicos, defender  la vida  etc… En lo político, se hace necesario un cambio estructural, que mueva del poder político a la clase tradicional, y se configure una alternativa política que administre los recursos públicos de forma  transparente, que se manifieste en favor de la vida, que piense en un modelo económico que esté al servicio de los seres humanos, y no los seres humanos al servicio de esté; en la consciencia es importante mirar desde lo inmanente , reconocernos en comunidad, validar que el otro existe, que somos sujetos de derechos y en derechos, por lo tanto, implica alcanzar una realidad filosófica en el que nadie venda su voto por la necesidad de comerse aunque sea un tamal, porque el hambre es creada  por el establecimiento para que los hambrientos se vendan y lo sostengan, es un círculo vicioso. Cuestionarse siempre, pensar críticamente, conformar y despertar consciencias en todo lugar, en todo espacio en el que nos encontremos, sin dogmas, sin fanatismos, porque al final de lo que se trata es de configurar una sociedad en la que haya espacio y riqueza para todos y no para unos pocos.

Ahora bien, es importante saber  que  las enfermedades mentales persisten en todo el curso de vida, es decir, no se van, entonces ¿Por qué la sociedad no toma consciencia de la gravedad del asunto?. La ansiedad, la depresión, no se dan porque una persona quiera padecerlo, pues no creo que alguien sea tan indolente de querer para sí mismo  una patología que afecte su calidad de vida, sus relaciones interpersonales, su confort etc. No juzguemos a las personas depresivas, ansiosas y con enfermedades mentales, ayudemos en lo que podamos, en lo que esté a nuestro alcance; contribuyamos también a cambiar radicalmente las políticas de salud. Tomemos consciencia de que las enfermedades mentales son un problema de salud pública y que, por lo tanto,  nos concierne a todos. Sí cambiamos radicalmente a la sociedad en la consciencia, en lo político, en  lo ético, para bien de las mayorías, para legislar políticas públicas en materia de salud y que estén en beneficio de la comunidad, vamos a poder  tener los elementos más adecuados para atender a las personas que lo necesiten. Ojalá las personas que gritan: ¡Quiero morirme! Puedan encontrar solidaridad, y sobre todo un sistema de salud que los atienda integralmente. Amanecerá y veremos.

Ñapa: Martha Lucía Ramírez dijo que los psicólogos no son necesarios, y está muy equivocada, porque ella sí que necesita de varios psicólogos.

Revancha: Por segunda vez un procesado elige fiscal, juez y posiblemente próximo presidente con un empujón de la corrupción. El primero en prácticamente elegir su propio juez y su propia cárcel  fue Escobar. Anoten eso en la historia de Colombia.

Descaro: Un señor de corbata  que maneja muchos recursos y es un delincuente, corrupto, no le pasa absolutamente nada, se hizo reelegir ilegalmente y no hay juez que declare nula su elección, debe ser porque por ahí hay otro “Cartel de la Toga”. ¡Feliz semana!